Entre octubre de 1971 y febrero de 1972 los obreros de la fábrica de Salinas Grandes emprendieron un paro contra la patronal. Una dura lucha de la que participaron agrupaciones de izquierda y gremios de la capital provincial.
El sindicato de empleados municipales de Santa Rosa fue uno de los gremios más movilizados en los 70. La lucha por el reconocimiento de una línea combativa llevó al enfrentamiento con el intendente y la toma del municipio, reprimida por la policía en pleno centro de la capital.