martes, 21 de junio de 2011

La Resistencia silenciosa (II)


Segunda parte de cómo fue la Resistencia Peronista durante la denominada "Revolución Libertadora" en La Pampa. Una lucha silenciosa contra el decreto que prohibía cualquier expresión peronista, y que se pagaba con la cárcel.

Norberto Asquini



En el peronismo pampeano durante la llamada "Libertadora", algunos buscaban una salida política y otros querían una salida insurreccional. La primera parece haber sido mayoritaria, ya que sólo un puñado de “comandos” y media docena de dirigentes gremiales de la vieja guardia participaron del movimiento encabezado por el general Juan José Valle en 1956. Esto habla del aislamiento que tuvieron los peronistas pampeanos con respecto a redes mayores de la Resistencia aún cuando existieron determinadas conexiones con el ámbito nacional. Esto se puede establecer a través de la presencia de un panfleto secuestrado durante las detenciones posteriores a la contrarrevolución de Valle. El escrito era del Comité de Restauración Constitucional (CRC) y estaba fechado el 11 de diciembre de 1955. Era dirigido a la suboficialidad del Ejército, delegados obreros y profesionales y alentaba a “declarar la guerra a los criminales y adláteres que hoy detentan el poder que atraparon indignamente y perseguir hasta liquidar totalmente esta carroña como también al clero católico y demás elementos oligárquicos”. Se incitaba a través de “células cerradas en comités de cuatro” a realizar diferentes actos de sublevación como sabotajes e incendios a establecimientos comerciales, propagación de la aftosa, carbunclo y garrapata en los campos, y atentados en medios de transportes. Mencionaba las etapas de la sublevación y en la cuarta se hablaba de la “huelga general con el ataque en masa a los centros de autoridad” que iban a ser conducidos por suboficiales. En la quinta “juzgar en forma sumaria a los que hayan escapado”. “Cada peronista debe muñirse de tizas y tizones blancos, negros o de color y no dejar pasar un día sin escribir en las paredes Perón Vuelve, Viva Perón y la CGT, etc”, indicaba el escrito.

Sospechas.
Lo que se puede establecer a través de la documentación judicial consultada, fue que las infracciones a la Ley 4.161 fueron las más perseguidas por las autoridades. Cualquier sospecha era enseguida investigada. Por ejemplo, se abrió un expediente policial para determinar los autores de la inscripción en mayo de 1956 de la leyenda “Perón” en la pared de una casa en Raúl B. Díaz 699 de Santa Rosa, realizada con un material cremoso de pintura muy espesa de color rojo con letras muy grandes. O el caso del 25 de enero de 1957, que “había llegado a conocimiento” de la Jefatura “en forma anónima” que en la Escuela 314 de Santa Rosa en la calle Antártida Argentina se encontraba enterrado un busto de Eva Perón. La investigación llevó a desenterrar el pedestal cubierto por arpillera a 60 centímetros de la superficie en febrero o marzo de 1956, y fueron señalados como responsables la anterior directora, Ramona René Mendoza de Montón y su esposo Manuel Montón. La ex funcionaria afirmará que fue directiva hasta el 19 de septiembre de 56 y que había decidido en su momento enterrar el busto porque tenía una comunicación que debía hacer desaparecer “del establecimiento todos los símbolos” peronistas, y que la leyenda con el nombre de Eva Perón y una placa que decía “Aula Evita” fueron guardadas en el depósito del establecimiento.
Otra causa se promovió en Toay porque un chico de 9 años había sido apodado “Perón” –había nacido en el año que Perón asumió la presidencia-. Aunque resulte increíble, se recomendó verbalmente a la familia que no debía llamar por ese apodo a su hijo.
También se investigó porqué en el frente del edificio de la UOCRA en la chapa esmaltada a fuego donde se leía “UOC de la RA adherida a la CGT Sección Santa Rosa”, se había sacado una cinta que tapaba la inscripción “Provincia Eva Perón” que le seguía debajo.

En los cines.
La policía estaba también atenta a la propaganda y fueron varios los cines que recibieron la visita de uniformados. Como cuando en julio de 1957 en el Cine Teatro Marconi se exhibió la película “Los hermanos corsos” y en una parte de la misma apareció la leyenda “Se agradece la colaboración del Círculo Militar Teatro Argentino Eva Perón. Lotería y beneficencia casinos asociación argentina de Golf”. La policía irrumpió en la sala antes de la sección noche para secuestrar la cinta y detener a los posibles autores. También en diciembre de 1957, en el Cine Cervantes de Winifreda, la policía investigó la proyección de una película de producción nacional, “Fangio, el demonio de las pistas”, ya que según el parte oficial aparece el automovilista conduciendo un auto de carrera mientras que el animador relata la prueba intercalando propaganda del régimen depuesto y luego Fangio le dedica el triunfo a Perón.

4 comentarios:

  1. Muy bueno el blog, te dejo el mio

    http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

    Nos leemos, saludos.

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  2. TENGO UNA FOTO DE LA SRA.RAMONA MENDOZA DE MONTON AL LADO EL BUSTO DE EVA PERON EN LA ESCUELA 314, SI QUIERE SE LA ENVIO, DIGAME COMO..-

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  3. Al lector del mensaje anterior, espero una dirección de mail o teléfono para poder contactarme. Me interesa la foto. Desde ya, muchas gracias.

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    1. mi nombre es OSVALDO RUBEN MONTON, nieto de la Sra. RAMONA MENDOZA DE MONTON, resido en Mar del Plata mi mail es: "estudiomonton@hotmail.es". saludos.-

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